Cuellos de botella en procesos operativos
Los cuellos de botella se les suele decir a todos aquellos recursos cuya capacidad es menor que su demanda real o estimada. Es decir, estos recursos cuello de botella son una restricción en el sistema que limita la producción. Sin dudas la eficiencia operativo es uno de los principales desafíos de la administración de operaciones.
Particularmente, cuando hablamos de un proceso de manufactura, el cuello de botella es el punto donde el volumen de fabricación se achica. Este recurso limitante puede ser una máquina, la falta de personal capacitado o una herramienta especial.

Si no hay cuellos de botella en el mapa de procesos de una organización quiere decir que sobra capacidad y es preciso cambiar el sistema para generar un cuello de botella que ordene los números. Esto nos va a permitir tener una herramienta que nos ayude a no fabricar productos de más y generar inventarios innecesarios.
Los cuellos de botella se podría lograr aumentando el tiempo de preparación (es decir, disminuir los tamaños de los lotes) o aminorar la capacidad (trabajar con menos personal o menos horas).
Un recurso restringido por la capacidad es aquel cuya utilización está cerca de la capacidad real. Este podría ser un cuello de botella si no se programa con cuidado.
Por ejemplo, uno de estos recursos restringidos podría recibir trabajo de varias fuentes en un entorno de planta fabril. Supongamos que estas fuentes programan su ritmo de manera que se genere tiempo ocioso ocasional para el recurso con capacidad restringida que supere su capacidad sin usar. En este caso, el recurso con capacidad restringida se convierte en cuello de botella cuando el volumen del trabajo llega más tarde.
Los cuellos de botella aparecen con frecuencia porque incluso los sistemas bien diseñados raramente permanecen equilibrados durante mucho tiempo. Los cambios en los productos, en las combinaciones de productos y en los volúmenes originan a menudo múltiples y variables cuellos de botella. Por consiguiente, existen centros de trabajo cuellos de botella en casi todos los sistemas productivos, desde hospitales y restaurantes hasta fábricas.
Los buenos directores de operaciones resuelven los problemas de cuellos de botella asegurándose de que permanezca ocupado. Esto se puede lograr aumentando la capacidad del cuello de botella, desviando trabajo o cambiando el tamaño del lote. También cambiando la secuencia de trabajo o aceptando la inactividad en otras estaciones de trabajo. Dichas prácticas forman parte de la definición de la estrategia de operaciones y sus políticas operativas.
Hay varias maneras de identificar dónde se producen cuellos de botella en un proceso de servicio o manufactura determinado. Los cuellos de botella suelen presentarse en la estación de trabajo con las siguientes características:

Aprende a optimizar procesos industriales con ejemplos de cuellos de botella que ilustran la manera profesional de hacer mejora continua
Tal como hemos visto a lo largo de este artículo, uno de los conceptos clave en la mejora de procesos operativos es la identificación y eliminación de cuellos de botella. En este sentido, uno de los libros que ha dejado una marca imborrable en esta área es «La Meta: Un Proceso de Mejora Continua» de Eliyahu M. Goldratt.
La trama de «La Meta» nos sumerge en la vida de un gerente de planta, Alex Rogo, quien se enfrenta a una inminente crisis operativa. La fábrica está al borde del colapso, y el tiempo apremia. A través de una serie de conversaciones con un antiguo profesor y mentor, Alex descubre los principios de la Teoría de Restricciones, una metodología que revoluciona su enfoque hacia la gestión. A medida que aprendemos junto a Alex, comprendemos la importancia de identificar y gestionar los cuellos de botella, y cómo esto puede transformar la eficiencia y rentabilidad de una organización.
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